Hace 2 meses aproximadamente quedé con una grandísima amiga que nos conocemos desde que apenas teníamos uso de razón. Y desde entonces hemos mantenido el contacto, a pesar de los altibajos y caminos diferentes respecto a nuestros estudios, seguimos siendo amigas desde el primer día. Como iba diciendo, quedamos una tarde para vernos, charlar y desconectar un poco de las clases.
¡Y qué bien nos vino ese ratito de tranquilidad y de sonrisas!
Estuvimos dando una vuelta para buscar algún sitio para hacer fotos y poder fotografiarla. Andamos tanto que acabamos cansadísimas, pero eso no quitaba poder aprovechar el poco sol que había, ya que en otoño los días son más cortos y oscurece muy temprano.
